Soy un errante caminante
Me deslizo entre las sombras, entre ese acordeón de memorias y sueños. A veces me cuesta separar los besos de los "adioses". A veces, me cuesta encontrar los heridas. Otras, en cambio, me duele cada sonrisa.
Habito entre estas paredes que se expanden y se contraen como cada latido, como los suspiros que me atraviesan, recordándome que estoy sin estar. [...]
Busco la alegría como un náufrago busca una orilla donde descansar. Busco eso que doy, que tengo yo misma. Busco un sitio donde depositar las palabras, esas que todo el mundo descarga en mi. Y que yo escucho, y que conservo atenta. Busco tiempo, aunque tengo de sobra este que es mío.
Es curioso, ¿verdad? Buscamos y queremos cosas que nos negamos, y que en cambio derrochamos en amistades falsas, amores mediocres, cuentos de hadas...
Me deslizo de puntillas entre las agujas del tiempo, con mis pies colgando en este muelle donde siempre espero. Este muelle de los atardeceres bonitos. Este muelle, que será nuestro un día, pero que ahora es solo mío.
Aquí donde aunque el Sol se apresure no puede empujar a la Luna para que se esconda. Aquí, donde mis pensamientos recorren despacio tu piel. Aquí, donde soy yo. Aquí donde te invento, donde te sueño, y dónde tampoco apareces. Aquí donde también respiro y bebo tu soledad. Mi soledad.
No hay brújula que nos acerque. Este puente que he creado, donde siempre me asomo a verte, este puente en el que nunca te he encontrado. Estas palabras que nos unen y que yo lanzo, como monedas hacia un pozo seco, que no concede nunca más deseos. Este puente es el único lugar en el que existes, por una fracción de segundos casi puedo ver tus ojos, casi puedo besar tu risa.
Casi. Solo "casi"
¿Lo ves? Eres tú otro de esos amores a medias que siempre me dejan el corazón roto.
Comentarios
Publicar un comentario