"No te haces una idea de lo locamente enamorado que me tienes"
Así empezó todo, la química de mi cuerpo cambió en un segundo y pude sentir como mi corazón luchaba por mantener el ritmo agitado de mis palpitaciones. Luego de unas cuantas hojas de calendario, un boleto de avión, un plan, Dios y el pícaro destino, estoy aquí, mirando a través de su ventana, gozando de su voz en vivo... Deseando que el viaje continúe parada tras parada, o hacerlo varias veces si hace falta. Porque aunque aquella vez no te respondí, Jorge; tu tampoco te haces idea de lo locamente enamorada que me tienes.
Comentarios
Publicar un comentario