Sin querer

Hoy te he llamado, sin querer he regado esa flor que había dejado secar hace un tiempo. Hoy te he encontrado, a mí lado, acurrucado de espaldas buscando mi mano para que lo abrigue.

Hoy, sin querer cariño, lo juro, mis labios han acariciado tu nombre, y tu recuerdo se ha deslizado desde mis ojos hasta mis mejillas.

Google me ha fallado,
De todos los sonidos tenía que elegir ese
Ese que me traslada a las noches en tu cama
Con tu mano buscando la mía
Con tu mano volviéndola a buscar cada vez que la perdía

Me ha llevado a esas noches en las que los dos creímos que estábamos en el sitio correcto (y sí que lo estábamos, en ese momento), cuando soñábamos con los labios juntos y los cuerpos cansados. Cuando planeamos sobre ese universo que sabes que conmigo siempre es incierto.

Y me he permitido recordarte, 
Y he deseado que estés bien,
Que estés feliz,
Que todo sea mejor,
Siempre mejor.
Yo estoy bien, soy feliz, me siento completa, 
Más viva, más mía, más llena...
Quizás, es porque seguimos estando en el sitio y el momento correcto.
Cada uno con su destino, que nunca más será un nosotros, pero siempre será un "te quiero".

Siempre será un "gracias por tanto, gracias por todo". 

Te dejo ahora para que sigas soñando, suelto tu nombre sin que se me escape esta vez ningún suspiro como lo hacía antes. Te dejo partir con esos fragmentos de historias, con los sueños que cumplimos con los ojos abiertos. 

Gracias por abrigarme está noche, querido amigo.


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