La ciudad paralela

Con la naturalidad de Sherlock Holmes descubres que lo único que impedía su felicidad y la tuya era estar juntos, porque tarde al fin lo has entendido... lo has aceptado (porque en el fondo desde el primer momento lo supiste) que no lo quisiste, que fuiste un soldado marchando a favor de su propia lealtad, compromiso y valor, siempre fiel a tu palabra y a las promesas que haces con el corazón, fuiste un soldado que marchaba por la felicidad de alguien más en lugar de la suya propia, y eso solo conllevó desdicha y cansancio...

Lo forzaste, cargaste con el peso del tiempo y trataste de empujar cada obstáculo, por ahora el marcador está en tu contra, y sales perdiendo, sobre todo por no acabar con esto antes, por miedo, por no entender que tu eres la única persona que necesitas para ser feliz PARA SIEMPRE.

Hay muchas cosas que no fueron y ya no serán; no fuimos amigos, no fuimos amantes, y ese único "para siempre" que prometimos al inicio será el ya no ser, nunca más. Pero, por otro lado también seremos muchas cosas; siempre seremos herida, recuerdos, constancia, cicatriz e historia... Seremos esas cosas que nos callamos y las que gritamos sin pensar. Seremos pesadillas, remordimiento y culpa un tiempo más. Seremos esos bailes que no hicimos, esos restaurantes a los que no fuimos y seremos Toledo. Seremos (sin querer incluso) alegría cuando veamos como nos olvidamos el uno del otro, cuando ya no nos veamos en carne viva las heridas que nos hicimos. Seremos las mentiras que nos dijimos para estar juntos un día más, siempre por un día más. Seremos lecciones, y las personas que ya para siempre conservaremos (o al menos yo) para siempre a nuestro lado.

Risas, enfados, y lucha. Todo, menos amor, porque no se puede conservar algo que nunca tuvimos.

Seremos todo, menos "para siempre". Agradezco que hayas estado, pero bendigo aún más que te hayas marchado, porque yo con mi fuerza de soldado nunca habría dado ese paso fuera del compás de la marcha del día a día, no hubiera empuñado la espada que atravesó esta relación, convirtiéndonos de nuevo en dos, convirtiéndome en mi mayor fan, mi mejor amiga, encontrándome con mi verdad. Sé que ya no puedo cambiar esta historia, sé que yo me quedo con un trozo y tú con la otra mitad. No sé si volveremos a vernos, si podremos ser algo que nunca fuimos: amigos, (aunque varias veces me he sorprendido contemplando esta posibilidad). No sé si sufres, si nos echas de menos, pero sé que tomamos un camino sin retorno, de esto no volveremos nunca sin una cicatriz, no podremos nunca deshacernos de los restos, algo me regresará a un punto contigo, una brisa, o un susurro distante traerá tu nombre o tu risa, y quizás a ti te pase igual... Pero si eso sucede, nos acariciaremos entonces esa herida, que ya para entonces será apenas una marca y seguiremos andando como siempre, con la certeza de que el destino será más bondadoso esta vez, con la esperanza de quien luchó y perdió y no quiere perder más. Nunca más.

Por ahora en esta ciudad que construimos los dos, esta que conserva pasillos, callejuelas y entresijos todos llenos de recuerdos será reducidos a un solo monumento, que guardará lo que creímos que era amor, conservará lo que fuimos y que ya nunca volveremos a ser; esos niños de 5 años que se miran por primera vez.

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