Así

Las cosas son así:

Tengo 26 años y (casi) medio. Me gusta ver imágenes de esos lugares bonitos en el mundo, me gusta imaginar que estoy ahí en algún universo paralelo. Pero no estoy y tampoco estuve antes en ningún lugar similar.

Nací aquí, es todo lo que conozco. Sé cruzar por la mitad de la cuadra, bajarme 'al vuelo' de los buses, sé de memoria las líneas de quienes se suben a los buses públicos a ofrecer cualquier golosina o a pedir limosna. Tengo ahora miedo de decirlo, pero amo este lugar, tal vez lo ame porque ha sido todo mi mundo, porque amo sus platos exquisitos y su estúpido calor (...) Hay razones a favor y en contra -como en todo- pero siento que es amor y uno no puede sentir vergüenza de su hogar. Me gustaría que fuera mejor, me gustaría haber tenido la oportunidad de ir a otros sitios a empaparme de su cultura, tradiciones y demás. Pero no, no he podido.

Muchas personas tendrán más que yo, son viajeros felices y experimentados de cada rincón del mundo, eso es sin duda emocionante, tienen más recuerdos e historias que contar, cosas que decir, temas para opinar, quizás tengo menos que ellos, o muy poco que aportar, quizás...

Quizás este no sea el sueño de nadie, quizás esté en uno de los peores sitios del mundo, pero ha sido perfecto para mi, y me ha dado generosamente todo cuanto ha podido. Me ha enseñado a sumar, a andar en bici, a cuidar mi celular, a regatear, a caminar, caminar y caminar... Pero especialmente me ha enseñado a soñar y a no abandonar esos sueños.

Me ha enseñado a tener pasión, y eso, eso es mucho, aunque ahora se sienta poco.

Comentarios