Nunca

No había sentido tanta primavera en sus mil vidas antes. Siempre fue invierno, ocasionalmente tuvo amores de verano... Pero ¿primavera como esta? Jamás.

Con ella las estaciones habían sido crueles, había invertido su tiempo en tejer abrigos para compartirlos, pero nadie le había dado el interés que debía, nadie había instalado en sus pupilas estrellas, nadie le dio prioridad, una cena con velas, una canción que recordar, un poema, una dedicatoria, nadie se preocupó por las flores en su jardín, ni por cuidarla en las noches, o por hacerla parte de sus ramas, como ella se ocupaba de las de los demás...

Pero llegó él, su "él", y lo tuvo todo, porque a él no le falta nada, y tiene de sobra flores y estrellas para dar, tiene en sus labios poesía, en sus manos caricias, con canciones la mece entre sus ramas, y la va tejiendo entre sí, se adhiere como la hiedra a su alma, a su sonrisa... "Te amo" -le dice- mientras mira sus ojos... Entonces ella lo sabe, lo siente, y al fin lo conoce.

Conoce el amor.

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