Itinerante

Guardé en mi bolsa el último beso y el último suspiro, junto a un pequeño trozo de amor que pude rescatar...
He visto a hombres y mujeres realizar cosas imposibles, impulsados tan sólo con el motor de su voluntad y esfuerzo, perseverancia y dedicación. Hitos se han consolidado luego de alguna desgracia atroz. Ahí tienen al hombre, fuerte, grande, machacado y de pie.
Nadie está en una posición tan terrible como para no brillar, nadie tiene excusa para no conseguir lo que desea, lo que cree que es suyo. Incluso si ese algo es tan utópico y lejano como el amor.
El amor. El amor traza sinuosos caminos empedrados, empinados... Apenas empiezas a limpiar tu corazón del desastre causado e inmediatamente debes prepararlo para un nuevo visitante. La tarea no permite descanso. Quizás suene un poco cruel; no poder darse un respiro. Lo cierto es que has esperado esa visita desde siempre, y justo ahora no te puedes rendir.
No hay tiempo de reacción. Sólo las acciones cuentan.

Comentarios