Si pudiera ser canto y calcar en tus oidos las frases que digitalizan -en este mundo tan globalizado- mis manos repetiría una sola nota: "estoy de ti loca(mente) enamorada" ¡Me gustas! ¡Qué suceso! ¡Me gustas!
Me gustan las esculpidas pirámides de cejas que pueblan tu rostro, me gustan tus manos, me gusta tus manos, -si, lo repito- tus manos...
Si fuera una carta que espera con ansias ser entregada a ti y que desplaces ligero tus dedos sobre la textura fría de mi piel, que intentes con delicadeza (y premura) rasgarme y leerme entera(...) Que escurras tus ojos de lado a lado de arriba abajo y me releas...
Que me encuentres interesante -leeme en silencio y a gritos- entonces que los pliegues de tus labios se tensen en una amplia sonrisa al repasar alguna línea de mi cuerpo (o una mueca pícara con alguna mayúscula atrevida)
Pero sobretodo para que me sostengas -firmemente- dándole sentido a todo el viaje que realice hasta llegar a tu puerta y si tienes vacías las manos (vacías sin las mías) me gustaría que tú fueras respuesta.
Si pudiera ser aire podría dejar de escribirte, simplemente ahora besaría tus labios dormidos, tus ojos marrones cerrados. Dejaría que me respires completa y profundamente, que me albergues minúscula en algún espacio lejano de tu alma, en alguno de tus latidos, o en una de tus fugaces neuronas.
Podría ser parte tuya, como eres tú ya parte mía.
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