De sueño a misterio

No pretendo tener mucho, sólo un par de ojos negros para q alumbren mis noches sin ti, pero con tu recuerdo.

La luna te ha encontrado, le conté algunas noches sobre tu sonrisa, de nuestro leve contacto en algún absurdo baile, de mi ingenuo corazón y del silencio que me provocaba tu presencia, pero no era por falta de palabras, sino por el exceso de alegría que me ahogaba al mirarte. Mares de distancia, kilómetros de melancolía y al fin el destino me ha mostrado tu fotografía. Una sonrisa se me ha escapado, un suspiro no pudo contener mi pecho, era la imagen misma del recuerdo y la algarabía...

Eras tú la imagen que ponía en mis palabras, eran tus ENIGMÁTICOS ojos negros, era tu piel la que describía, eran tuyos todos los "te quiero" y todos los abrazos... Pero no es más el silencio mi enemigo sino la distancia, el tiempo (...) Te contemplo, tu vida es tan tuya, tus sueños, tienes todo. Mi vida, tengo un par de ojos que aunque se proponen olvidarte no hacen más que recordarme que no eres tú al que beso, me gritan que no son tus ojos los que miro, ni es ese el olor de tu piel ni la suavidad de tus labios, tu voz, ¿cómo es tu voz al pronunciar mi nombre?

Un par de moños atando mis cabellos, la tarde, el sol de la ciudad que inquieta nos miraba... Tu nombre, como un himno, como una invocación, tu nombre saltaba en mi pecho cada vez que te veía, las cosas no son como antes, he escrito varias cosas con tu nombre en contra de mi voluntad pero con todo acierto, estos placenteros ojos que buscan sustituir tu mirada ficticia, que me enseñan a perdonar, a compartir, a ser generosa, a ser mejor ¿quién quiere ser mejor, si no puede ser feliz?

Hablo de ti, de ti que lees, de ti que escribes. De ti, tú, que sueñas conmigo, con nosotros, con una tarde en la playa, con una noche bajo las sábanas de las estrellas, juntos, bajo el negro terciopelo del cielo... Escribo para ti, para ti que no me has olvidado, y que misteriosamente has logrado que yo no te olvide, escribo porque es la única manera que tengo de atarte, si no puedo tenerte nunca,si no conseguimos nunca estrechar nuestros cuerpos en un abrazo o de sepultarnos con el silencio de un beso; este será un recordatorio, será también nuestro abecedario, será como tallar nuestros nombres en un árbol...

Escribo para ti, y nunca lo supe hasta ahora, escribí para contarte mi vida, para que sepas lo mucho que me hacías falta, para que te enteres que nadie ha volcado mi mundo (...) Escribo porque es mi manera de mantenerte vivo, ahora, por siempre. Tal vez nunca pueda tenerte, probablemente no te conozca, es lo que pasa con algunas historias, con personas, como esas bonitas canciones que pocos llegan a escuchar y a comprender, estoy segura que nuestros sueños de eternidad son bellas notas musicales, que quizás el mundo nunca esté preparado para oír. 


Quizás no volvamos a repetir ese torpe baile, quizás nunca pueda oír tu voz como canción saltando de tu garganta... Quizás todo esto sea nada. Pero probablemente pueda serlo todo, y por eso vale la pena.

No quiero hacer promesas, ni falsas ilusiones, no quiero sumar o restar días al calendario, no quiero hacer planes, no quiero que uses tus alas de ángel para procurar nuestro destino... Sencillamente, quiero que, si te resulta factible, aunque suene un poco arriesgado... sólo quiero que no me olvides. Haz tu vida, haz tus planes, ten tus sueños, y compártelos, pide deseos a estrellas fugaces, viaja, vive, hazlo todo, hazlo siempre, pero de repente, cuando estés cansado, o aburrido, esperando el tren, o leyendo tal vez (esto), te pido que cierres los ojos, te pido un segundo (tal vez menos) y di mi nombre, sin voz, apenas con un movimiento de tus labios, di mi nombre y luego vuelve  a tu rumbo. 

Sólo no me olvides. Yo estaré recordándote. 

Comentarios