Fulgorcito

Luces neones, violetas, azules, doradas, luces acariciando el pavimento, luces rozando tu espalda, luces que se dilatan, se encogen, se separan...

Y luego de las luces estás tú, tu rostro, tu sonrisa, tu mirada filtrándose en la mía, tus manos suspirando mientras caminamos hacia algún lugar algún día cuando la vida real empiece. Luego estas tu, sí, porque después de el sol, la luna, las estrellas y las luces artificiales se contempla ese ocaso maravilloso se posibilidades, el horizonte repleto se oportunidades (...) Los sueños de dos pequeños que se observaron inquietos, sin hablar, jurándose en silencio la eternidad.

Luces han transcurrido, extinguiendose unas, resucitando otras, y a pesar de todo estoy aquí, buscando a través de las sombras la luz de tu rostro, anhelando encontrar "lo mejor de mi vida".

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