La bitácora de la brújula.

Pude tenerlo todo, mi inocencia y el fuego de nuestra cama, pude tenerlo todo, tus labios y mis sueños de ser un hada, pude tenerlo todo, pero ya no te tengo...

Las estrellas se han quedado sin deseos, tristes se deslizan como lluvia a través de mi ventana, la fuente de la plaza se ha quedado sin monedas, y lo único que se mantiene intacto es el reflejo de la luna en el lago, algunas noches pienso que mi cuarto es demasiado pequeño para albergar tantos recuerdos, tantas risas, tantos besos, tanto silencio... Es muy pequeño de pronto y cada pedazo me habla de ti, cada rincón, cada pintura, cada espacio en el techo, ese techo que alguna vez se lleno de estrellas, ese techo del que aún queda alguna vieja estrella colgada en forma de telaraña...

Los cristales de mi piel se han roto, y he quedado al descubierto, inquieta me pregunto hacía donde fue tu voz que cabía tan bien dentro de mi alma, hacía donde fuiste tu que calzabas justo a la medida de mi cuerpo y mis pasiones... A donde te llevaste mi deseo, porque dejaste tantos recuerdos...

Otro día más y esto se hace menos intenso, quizás pronto pueda olvidarte, se acerca navidad, otra navidad de pronto, y estaré más cerca de relegarte aunque sea cuando más te recuerde... Quizás sea el momento adecuado para dejar esta trinchera que me mantiene a salvo pero sin vivir una sola vez.. Quizás este año se acaben al fin la leyenda de los bisiestos mágicos...

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