Este silencio tiene tanto el sabor de tu sonrisa, pasa ligero y me acaricia, este silencio se enreda en mi cabello y misterioso me mira, con esos grandes ojos tan vivaces como si fuera tu encarnación misma...
Este bello silencio nocturno me habla, me habla con el eco de las voces muertas que tienen aquellos amantes perdidos, este silencio no es silencio, este silencio es mi esperanza de vida. No deseo romper esos nueve segundos que aparentan ser una vida en los que esa ausencia de sonido me hace flotar como un pequeño grano de polen...
Ese espacio de tiempo en el que parecen no moverse las hojas, los instantes en los que los sueños tocan mi alma y me permiten construir un universo impecable de lienzos y melodía. Regálame ese silencio, esa forma tan tuya de decirme "Te quiero", riega con tu mirada mi alma de poesía, concédeme con tu sonrisa atisbar el interminable fin de nuestra melancolía...
Háblame con ese movimiento de tus labios, ese ligera danza de tus labios que con fina sincronía obvian las palabras y se hacen entender entre tantos otros sonidos, y gritan también tus ojos, y lo confirman inconfundibles tus manos... que me quieres has dicho, sin siquiera emitir algún sonido, haz elaborado un ademán tan tuyo, como si decirlo te moviera hasta la más profunda partícula del cuerpo, como si de ti brotaran doradas espigas y enloquecidas gritaran tu amor... Y entonces lo siento, siento que el silencio se rompe, se rompe breve y sereno, ese silencio tan solemne se pinta de rojo, el color de tus besos.
Ese silencio que unos segundos antes era capaz de mover montañas y de inundar los mares, ahora está dentro mío moviendo mis manos, confabulando con mi sonrisa, está dentro jugando con hadas y con mi poesía, tu silencio no es tuyo, tu silencio es mío, y eso, eso ya es todo.
Este bello silencio nocturno me habla, me habla con el eco de las voces muertas que tienen aquellos amantes perdidos, este silencio no es silencio, este silencio es mi esperanza de vida. No deseo romper esos nueve segundos que aparentan ser una vida en los que esa ausencia de sonido me hace flotar como un pequeño grano de polen...
Ese espacio de tiempo en el que parecen no moverse las hojas, los instantes en los que los sueños tocan mi alma y me permiten construir un universo impecable de lienzos y melodía. Regálame ese silencio, esa forma tan tuya de decirme "Te quiero", riega con tu mirada mi alma de poesía, concédeme con tu sonrisa atisbar el interminable fin de nuestra melancolía...
Háblame con ese movimiento de tus labios, ese ligera danza de tus labios que con fina sincronía obvian las palabras y se hacen entender entre tantos otros sonidos, y gritan también tus ojos, y lo confirman inconfundibles tus manos... que me quieres has dicho, sin siquiera emitir algún sonido, haz elaborado un ademán tan tuyo, como si decirlo te moviera hasta la más profunda partícula del cuerpo, como si de ti brotaran doradas espigas y enloquecidas gritaran tu amor... Y entonces lo siento, siento que el silencio se rompe, se rompe breve y sereno, ese silencio tan solemne se pinta de rojo, el color de tus besos.
Ese silencio que unos segundos antes era capaz de mover montañas y de inundar los mares, ahora está dentro mío moviendo mis manos, confabulando con mi sonrisa, está dentro jugando con hadas y con mi poesía, tu silencio no es tuyo, tu silencio es mío, y eso, eso ya es todo.
gusta el jugar de tus palabras que alimentan el alma, es hermoso perderse entre tus lineas, lineas que escapan a la imaginación ojala nunca se te vaya la inspiración...
ResponderBorraralegras el dia con tan solo leerte.
muchas gracias, :) un abrazo, mientras me lean espero que no desaparezca mi inspiración...
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