Como ese pequeño impulso que empuja a la Tierra a girar, como ese pequeño tic-tac de una indefensa manecilla del reloj que nos obliga a envejecer...
Eres tu, eso inevitable, eso dulcemente cancerígeno... Eres tu y esas maneras tan impredecibles de ver la vida, a veces con luces y colores y otras tantas con risas apagadas... Produces en mí como chispas enigmáticas de óleos y de melancolía, produces en mí altas dosis de alegría, logras que alce mis ojos hacía esos globos que se elevan... Ahora bien, empiezo....
Estabas ahí, callado e indefenso, libre y espontáneo, esperando algo, que ni tu ni yo aún sabemos... esperas, y me senté a tu lado, pensé que podíamos esperar juntos algún tren o algún trineo, un momento o... y esperamos... A veces nuestros torpes cuerpos se rosaban, otras nuestros inquietos ojos se buscaban, y entonces una alborotada sonrisa surgió de repente, y empezamos a contarnos los secretos, y entre verso y verso revelamos la mitad de nuestra vida, una noche sin luna nos quedamos dormidos en esa incómoda silla de recuerdos, y soñamos, soñamos los sueños de esos pequeños niños, soñamos las canciones, soñamos los amores, y en cada uno de esos sueños nos vimos uno al lado del otro...
Abrí los ojos y esa alborotada sonrisa salió otra vez al frente, extasiada te busque a mi lado, pero sólo había frío, ni una nota, ni un pequeño beso tuyo que pudiera regalarme el aire, vi entonces a lo lejos la sombra de tu cuerpo huir con otra a su lado... Tu espera terminó, y otra vez la mía había empezado...
Eres tu, eso inevitable, eso dulcemente cancerígeno... Eres tu y esas maneras tan impredecibles de ver la vida, a veces con luces y colores y otras tantas con risas apagadas... Produces en mí como chispas enigmáticas de óleos y de melancolía, produces en mí altas dosis de alegría, logras que alce mis ojos hacía esos globos que se elevan... Ahora bien, empiezo....
Estabas ahí, callado e indefenso, libre y espontáneo, esperando algo, que ni tu ni yo aún sabemos... esperas, y me senté a tu lado, pensé que podíamos esperar juntos algún tren o algún trineo, un momento o... y esperamos... A veces nuestros torpes cuerpos se rosaban, otras nuestros inquietos ojos se buscaban, y entonces una alborotada sonrisa surgió de repente, y empezamos a contarnos los secretos, y entre verso y verso revelamos la mitad de nuestra vida, una noche sin luna nos quedamos dormidos en esa incómoda silla de recuerdos, y soñamos, soñamos los sueños de esos pequeños niños, soñamos las canciones, soñamos los amores, y en cada uno de esos sueños nos vimos uno al lado del otro...
Abrí los ojos y esa alborotada sonrisa salió otra vez al frente, extasiada te busque a mi lado, pero sólo había frío, ni una nota, ni un pequeño beso tuyo que pudiera regalarme el aire, vi entonces a lo lejos la sombra de tu cuerpo huir con otra a su lado... Tu espera terminó, y otra vez la mía había empezado...

"y me senté a tu lado, pensé que podíamos esperar juntos algún tren o algún trineo, un momento o... y esperamos... A veces nuestros torpes cuerpos se rosaban, otras nuestros inquietos ojos se buscaban, y entonces una alborotada sonrisa surgió de repente, y empezamos a contarnos los secretos, y entre verso y verso revelamos la mitad de nuestra vida"(estar sentado junto a ella esperando el bus, me acercaba mas a ella y buscaba su mirada y conversamos mucho, de todo y terminamos dándonos un beso) lo he vivido...la nostalgia me embarga, sacaste una lagrima y un bello recuerdo de mi.
ResponderBorrargracias por tu comentario, que bueno poder lograr que te transportes en el tiempo.. :)
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