No sé si fue la cristalina mañana, tan pura, tan clara, tan perfecta y mágica la que me cegó y sostuvo mis manos para evitar que te fueras a ese largo viaje, sin mí, con mi corazón... Recuerdo que te ayudé a cargar el equipaje, recuerdo también que tarareabas una estridente melodía de Schubert, y maldije estúpidamente que estuvieras tan feliz y tan bella... Nunca vi entre tu equipaje, entre tus blancas y finas manos ni si quiera un trozo de mi corazón o mi risa... Sin embargo cuando subiste a ese viejo tren con siglos y siglos en sus vagones y mientras se cerraba la puerta tras de ti sentí entonces que mi alma se desprendía, que gritaba con su apagada voz que no te fueras, pero era tarde, tu mano lejana bailaba esa danza de la despedida...
Luego observé mis manos y al fin comprendí que los espacios de mis dedos sólo pueden llenarse con los tuyos entre ellos, entrelazados como dos historias que empiezan a ser una... Volví a mirarme y noté con desesperación que todas las risas se iban tras ese tren de ilusión, y pensé que ese tren te devolvería a mi vida, tarde o temprano, sólo tenía que esperar, como espera el polo sur al verano austral.
Miles de lunas pasaron, ninguna tan brillante ni tan llena como cuando estabas a mi lado, muchos cuerpos pasaron, ninguno tan cálido ni tan vibrante como cuando en silencio y con escasa luz nos amábamos, y he escrito pequeñas historias con otros labios, que nunca sacian mi sed de ti, mi sed de tu regreso... Hoy son 4 años 6 meses, hoy vuelves, cariño, ¡Hoy vuelves! y los nudos de mi pequeña alma se desatan con euforia e inocencia, mis ojos palpitantes y con regocijo esperan ver tu risa de media luna, estas manos quieren acariciar de una vez tus labios rojos y quedarnos suspendidos en las remotas arenas del tiempo y del espacio comprobando con el alma de nuestros ojos que no son cadenas sino finísimos y delicados lazos de amor los que nos unen, lazos que cuidamos no romper... ¿Me has extrañado? Tranquila, no he preguntado si besaste otros labios... ¿Me has extrañado? ¿Contemplaste alguna mañana esas risas que llevaste contigo en tu equipaje, te vestiste alguna noche con esa mitad de mi alma que arrancaste de mi antes de aquel extraño viaje?.. ¿Me extrañaste? y en las mañanas ¿Buscabas con esa tímida sonrisa mi rostro a un lado de tu cama?, dime corazón, ¿Me extrañaste?
Ahora estás aquí con tu canto de jilguero enamorado, estás aquí y no me cabe en el pecho la alegría, estás aquí, temblando, sonriendo, en silencio, estás aquí con tus dedos besando mis dedos, estas aquí con tus ojos llenos de recuerdos.. Ya que estás aquí, ¿Qué tal si nos queremos?

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