enmendaduras


Su cuerpo era tibio como el cielo en la mañana y su fragancia dulce, lo llevaba a pasear por ligera cintura y sus suaves cabellos, ella, ella aún no sabía lo que era el deseo, pero era é quien le enseñaría... o al menos eso el quería.


Una tarde de abril, la encontró a ella desnuda, sus ojos se abrieron como grandes platos y su lengua comenzo a babear casi como un perro hambriento, era ella? era más perfecta de lo que había imaginado... Sus brazos eran firmes al igual que sus piernas, él que siempre había deseado verla así, de repente reacciono, pensó, quien más puede estar la viendo en estos momentos? Así que decidió alejarse, tratando de controlar sus impulsos y todos los pensamientos que habían entre sus piernas... Se alejo, como quien abandona el campo de batalla, pues pensó, si dejo de mirarla, otro más dejara de verla, sus ojos son dulces e inocentes... y el vibrar de su voz terso, cuantos no querrían poseerla?


Sus ojos se llenaron de lágrimas, que posibilidades tendría él para alcanzar tan bella estrella?



Muchas veces la vida es dura, (sé que ya lo he dicho en otra entrada) pero cuando ya no hay remedio, no hay que amargarse la vida.

Mañana será otro día y tendremos que entregarle la tarea al profesor... jajaja..

Mañana podremos hacer un diseño mucho mejor.!:)

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