
Estaba ahí, implacable, impasible... Esperando una palabra para descargarse con furia contra el viento y el destino... cuando esas palabras tocaron sus oídos, sentía que la la atmósfera se reducía, que la luna la miraba con desdén.... sus sensuales labios temblorosos, suplicaban otra oportunidad.. suplicaban ser besados para comprobar la certeza de sus palabras... pero solo recibieron una caricia, una caricia silenciadora... sus ojos vieron aquel cuerpo alejarse tras la noche, la misma noche que se lo quitaba y que la envolvía a ella en llanto...
Ahora no podía regresar... no podía llorar... ya nadie la vería, no tenía que suplicar mas, ya nadie la escuchaba... Ahora sus labios se refugiarían en los tibios cuellos de sus amantes... ahora solo importaba el movimiento de sus caderas, su ligera cintura, su suave piel, su cálida voz, con eso bastaba para ser amada, para ser vista... Eso era lo único que importaba... no sus sentimientos, no sus palabras de amor... aquellos hombres preferían sus mentiras, su hipocresía, resuelto por su cuerpo de misterio... sus ojos profundos, penetrantes y silenciosos.... el ya jamas se burlaría de ella... Ella jamás volvería a caer en sus trampas de hiel!
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