Agotada.







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Hoy tuve una larga jornada (esto de ser profesora anónima, me esta matando). Tuve que dar una clase en Durán apenas si llegue hace 30 minutos, debo confesar que el largo tramo que lleva consigo viajar hasta 'Durán City' es tedioso, largo y sumamente frustrante (lo digo yo que permanecí con el ♥ en la mano como en 8 ocasiones por los tipos estos de los buses). Cada vez que voy a Durán (un par de veces al mes) me cuesta trabajo hacerme a la idea, pero ahora cuando iba sentada junto a la ventana, como quien mira fijamente un reloj de arena con los ojos llenos de slides del pasado, de repente el bus se detuvo bruscamente, como trayéndome al presente, eso me sirvió para observar que había una anciana de pie mirándome con cara de angustia, y a pesar de que estaba yo muy cómoda, y habían muchos "caballeros" alrededor, me pare y le cedí mi asiento, más que por gusto, lo hice como una obligación como ciudadana de este mundo, aplicando el dicho: "Trata a tu prójimo como te gustaría que te traten a ti"






Estando de pie, sintiendo todas las miradas sobre mí, y esperando muy en el fondo que alguien viendo mi acto se parase a cederme su asiento y aprenda al fin el significado de amabilidad, mire ahora de pie el paisaje (calles estrechas, basura, graffittis, sonidos estridentes, caras feas...) Pero de repente como si hubiera recibido una revelación divina empecé a ver todo aquello de manera distinta, como si mi ciudad fuera la más bellas entre bellas, la mas organizada, la mas segura, la que tiene a la gente más "dato", y me sentí miserables por muchas veces creer que otras ciudades son mejores, pero no es así. Es verdad que hay lugares asombrosos, pero aquí nací, me siento identificada, soy quien soy por este lugar y por su gente, por las situaciones que se generan cada día, que bien es cierto que debemos seguir los buenos ejemplos de otros sitios.. puede ser, pero nunca debemos sentirnos menos, o desfavorecidos de la vida, este es un lugar impresionante, por el cual gente de otras partes ahorra dinero y viene a visitarlo, una y otra vez, donde una vez que la gente conoce el lugar se establece, porque si; si hay algo de Guayaquil que a todos nos gusta y a muchos les atrae es que aquí parece que el extranjero no ha viajado, parece que esta en su propio hogar, se siente uno más de nosotros.






Cuando llegue al domicilio previsto investigue un poco más, mientras mi alumna universitaria realizaba los ejercicios de matemáticas que le había colocado. Y vi tantos y tantos comentarios favorables para la ciudad.






Prometí jamás hablar mal de mi ciudad, sino más bien ser parte del cambio y una herramienta importante en el desarrollo cultural, intelectual, moral, y demás ámbitos de mi ciudad.






:)

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