La danza del piano.

Ese blues con labios carmín y falda corta, ese blues que se acerca a ti en medio de las ligeras sombras, ese blues que te mira y te propone un baile...

Esa seda con la que se viste el blues es un poco transparente, transparente y azul como la copa de margarita en tu mano, la luz es tenue y el sonido del bajo se apodera de su cuerpo, el blues se mueve a través de unas caderas, un búho observa desde la ventana, después de un seductor baile sólo quedan un par de miradas ahora es el turno del piano, ese boogie-woogie una vez más nos atrapa y nos cautiva, nuestros labios susurran esas finas líneas sobre la libertad del amor, sobre la utopía de la vida, y entonces nuestras bocas extasiadas de acordes buscan otra fuente donde depositar tanto candor, entonces se unen... Nuestras lenguas traviesas intentan moverse al ritmo inconfundible de la guitarra de Clapton, luego mi lengua sale, busca tu cuello, susurra en tu oído ese último soslayo con sabor a blues, deberíamos detenernos ahora... Pero no, pues el blues se ha inmortalizado en nuestros cuerpos, y ahora debemos continuar nuestra melodía...

Comentarios

  1. gracias por pasarte por el blog y felicitarme je :)
    creo que no hace falta decirte lo bonitas y lo que me gustan cada una de tus entradas!

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  2. :) de nada gracias a ti por leerme y animarme a seguir escribiendo es un gusto ver algún comentario tuyo yo también leo cada una de tus entradas, me encantan tus fotos :) y todos esos magníficos lugares :) un abrazo!

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