De las cosas del ayer.

Entre las luces, esas débiles luces que inundan el callejón. Entre esas luces que se conservan los pequeños instantes fantasiosos de mi pasado, ese farol del final por ejemplo, alberga dentro de sí una galaxia, una modesta galaxia donde nuestras sonrisas caminan tomadas de la mano...

Luego pasó lo que pasa con todos los faroles, llega el alba con su embriagante luz y sus gorriones cantando por instantes apasionados y tiernos. Llegan también las crueles luces de la aurora a arruinar nuestra dicha, a devastar nuestra galaxia. Aún hay un farol encendido.

El alba despiadada se llevó ese universo que nos unía... Al separarnos otras almas nos atrajeron hacía ellos, como imanes poderosos, y empezamos a enamorarnos de los dorados girasoles,  y cambiamos ese concierto de luces que nos ofrecían las humildes luciérnagas por eso tan extraño que todos llaman arco iris. Y olvidé tu sonrisa aplastada y contagiante, y aquella luz tenue que como la seda acariciaba tu cabello, tu piel y tu alegría. Olvidé, olvidamos...


Olvidé esas palabras que no pronunciamos, que eran tan sublimes que nuestros cobardes labios se mantuvieron sellados, las cambié por el vestido de las rosas, por ellas cambié tu piel de cobre, tan dorada y perfecta, aquellas rosas sabían seducirme muy bien... Y esa luna escarlata que producías con tus labios, las he canjeado por el verde pasto...

Comentarios

  1. por cada oración que escribes me sacas una sonrisa...
    me gustaron mucho tus lineas.

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