Los gorriones seguían en su romance, ajenos a todo, como si fueran dueños de un micromundo, como si ese cielo y esas flores fueran solo de ellos, y su amor lo abarcara todo. Yo permanecía opaca, ajena a todo, ajena a su mundo de colores, como observando fuera de esa esfera de cristal que aquellos dulces gorriones construyeron...
Miro mis manos y no hay nadie conmigo, continúo... Observo también mi rostro transparente sobre aquel cristal y trazo una línea imaginaria en el borde de mis ojos, los acaricio en ese frío cristal que contiene todo el amor y el color en su interior del otro lado, y sonrío, porque al menos puedo verlo... Sigo el recorrido de una ingenua gota que se desliza en mi piel, entonces esa caja sellada de recuerdos se dispara como un revólver, y esos recuerdos traen consigo un motín cargado de sentimientos, por un instante siento que me ahogo, por un breve instante también siento la bella melodía de los gorriones...
Pero luego, un estruendo se oye y ese ruido me paraliza, quiero regresar, pero barras y muros detrás de mí se han construido, como si hubieran asesinado a ese último cronopio de Cortázar, ese trueno se ha llevado la luz de la luna también, ha destruido todos los faroles de la ciudad, en tinieblas, la ciudad llora, en tinieblas mi alma llora, y entre sombras los tiernos gorriones desaparecen, no se oye más su canto, no veo mis manos, no veo el camino, y me siento, me siento en medio de la nada, de la nada absoluta (...) A lo lejos alguien viene con un quinqué medio lleno, se acerca ligero y su pequeña luz empieza a inundar ese nada completo, se detiene frente a mí y me ofrece su mano, cuando su piel hace contacto con la mía, siento como si miles de estrellas formaran hermosísimas constelaciones en mi alma, como si vivir separada de ese dulce contacto hubiera estado matándome (...) entonces, en ese leve contacto toda la hecatombe se disipa, se esconde, y toda esa nada, se transforma en un todo del todo, los gorriones vuelven lúcidos y atrevidos, las estrellas seducen a su paso mi camino, juguetonas, vibrantes, todo es un ir y venir de canciones y poesía, un desfile de azucenas y orquídeas, y despojo de colores y risas, y ya retroceder no vale la pena, y volver no es una opción, porque ese momento perfecto es ahora, es eterno... Por este momento valen todas las penas y todos los sinsabores, y el baile de muchos albatros, y el croar de muchos sapos, por este corpúsculo de tiempo vale la vida, y la muerte, la risa y el alma misma de esas esperanzas perdidas que hoy se redimen...
Miro mis manos y no hay nadie conmigo, continúo... Observo también mi rostro transparente sobre aquel cristal y trazo una línea imaginaria en el borde de mis ojos, los acaricio en ese frío cristal que contiene todo el amor y el color en su interior del otro lado, y sonrío, porque al menos puedo verlo... Sigo el recorrido de una ingenua gota que se desliza en mi piel, entonces esa caja sellada de recuerdos se dispara como un revólver, y esos recuerdos traen consigo un motín cargado de sentimientos, por un instante siento que me ahogo, por un breve instante también siento la bella melodía de los gorriones...
Pero luego, un estruendo se oye y ese ruido me paraliza, quiero regresar, pero barras y muros detrás de mí se han construido, como si hubieran asesinado a ese último cronopio de Cortázar, ese trueno se ha llevado la luz de la luna también, ha destruido todos los faroles de la ciudad, en tinieblas, la ciudad llora, en tinieblas mi alma llora, y entre sombras los tiernos gorriones desaparecen, no se oye más su canto, no veo mis manos, no veo el camino, y me siento, me siento en medio de la nada, de la nada absoluta (...) A lo lejos alguien viene con un quinqué medio lleno, se acerca ligero y su pequeña luz empieza a inundar ese nada completo, se detiene frente a mí y me ofrece su mano, cuando su piel hace contacto con la mía, siento como si miles de estrellas formaran hermosísimas constelaciones en mi alma, como si vivir separada de ese dulce contacto hubiera estado matándome (...) entonces, en ese leve contacto toda la hecatombe se disipa, se esconde, y toda esa nada, se transforma en un todo del todo, los gorriones vuelven lúcidos y atrevidos, las estrellas seducen a su paso mi camino, juguetonas, vibrantes, todo es un ir y venir de canciones y poesía, un desfile de azucenas y orquídeas, y despojo de colores y risas, y ya retroceder no vale la pena, y volver no es una opción, porque ese momento perfecto es ahora, es eterno... Por este momento valen todas las penas y todos los sinsabores, y el baile de muchos albatros, y el croar de muchos sapos, por este corpúsculo de tiempo vale la vida, y la muerte, la risa y el alma misma de esas esperanzas perdidas que hoy se redimen...

leerte me gusta... "cuando su piel hace contacto con la mía, siento como si miles de estrellas formaran hermosísimas constelaciones en mi alma, como si vivir separada de ese dulce contacto hubiera estado matándome (...) entonces, en ese leve contacto toda la hecatombe se disipa, se esconde, y toda esa nada, se transforma en un todo del todo..." rescato este fragmento y me detuve a leerlo un par de veces... encuentro una vivencia encasillada en mi interior, saber que en alguna época de mi vida la vivi! el dulce sabor del recuerdo encontrado en tus palabras, atinas en casa oración algo hermoso,que merece ser leido y disfrutado... tengo que ser fuerte aveces para no dejar escapar una lagrima por lo leido en ciertos fragmentos de tu linda forma de escribir... no quiero ser cursi ni espero cansarte con mis comentarios... todas tus entradas he leido y disfrutado, una que otra lagrima he dejado caer por tu lineas que me transportan a aquellas vivencias pasadas... escribes con pasion y eso da gusto leer... que nunca se te acabe la inspiracion... besos.!
ResponderBorrarMuchas gracias comentarista anónimo, por supuesto que no me molesta para nada que comentes, al contrario me da mucho gusto saber que alguien me lee.. :) muchas gracias, y que bueno que lo que escribo te llegue, y que alguien más se identifique con lo que escribo, eres muy amable, muchas gracias, un abrazo.. y sorry por las lágrimas :') yo también espero que no se me acabe la inspiración.. :D
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